En Dos Once, cada botella de mezcal es un homenaje a la tradición oaxaqueña. Con un enfoque en la sostenibilidad y el apoyo a comunidades locales, su mezcal Joven destaca por su frescura y notas ahumadas. Un destilado que cuenta historias y transforma cada sorbo en una experiencia única.

“La tierra habla a través del agave”, solía decir un anciano mezcalero en Oaxaca, y en Dos Once han tomado esas palabras como un mantra. Fundada en un rincón privilegiado de esta región, a 2,011 metros sobre el nivel del mar, la marca ha logrado captar la esencia de su entorno en cada botella. Desde su inicio, Dos Once se ha comprometido a preservar la rica herencia cultural del mezcal, utilizando técnicas ancestrales que honran a las comunidades locales y su sabiduría.

El mezcal Joven de Dos Once es un viaje al corazón de Oaxaca. Con un perfil fresco y vibrante, este destilado ofrece notas herbáceas y un sutil toque ahumado que evocan la calidez de la tierra oaxaqueña. Cada sorbo es una celebración de la tradición, donde el agave se convierte en protagonista, cultivado de manera sostenible y cosechado a mano. Pero la historia de Dos Once va más allá de la calidad de su producto; es un símbolo de responsabilidad social, apoyando a los agricultores que hacen posible esta bebida.

La marca ha sabido conectar con un público que busca más que un simple trago. A través de eventos de degustación y una presencia activa en redes sociales, han creado una comunidad apasionada por el mezcal y su cultura. Con cada botella, Dos Once no solo ofrece un destilado, sino una historia de autenticidad y modernidad, uniendo tradición y sostenibilidad en un solo sorbo. ¿Te atreves a descubrirlo?

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