Lamentamos las molestias.
Realice una nueva búsqueda sobre su interés
William Chase Distillery, ubicada en Herefordshire, transforma manzanas de su propia finca en una ginebra única. Con un proceso artesanal y un enfoque sostenible, Chase Gin ofrece un sabor suave y complejo que refleja la esencia de la campiña inglesa.
“La paciencia no es una virtud, es necesidad”, decía el maestro cervecero. Y en William Chase Distillery, esta filosofía se traduce en cada gota de su exquisita ginebra. Fundada en 2008 en el pintoresco Herefordshire, esta destilería es el sueño hecho realidad de William Chase, un pionero que dejó su huella en el mundo de los snacks con sus famosas patatas fritas Tyrrells. Pero su ambición no se detuvo ahí; decidió regresar a sus raíces agrícolas y transformar sus cultivos en destilados de clase mundial.
La ginebra Chase se distingue por su base de alcohol de manzana, un enfoque que la separa de la mayoría de las ginebras del mercado. Este proceso comienza con la fermentación de manzanas de sidra cultivadas en su propia finca, que luego se destilan tres veces en un alambique de columna. Posteriormente, el espíritu resultante se re-destila en un alambique de cobre, donde se añaden botánicos cuidadosamente seleccionados, como enebro salvaje, raíz de angélica y flor de saúco. El resultado es una ginebra que no solo es suave, sino que también ofrece una complejidad aromática que evoca la esencia de la campiña inglesa.
Chase Gin no es solo una bebida; es un viaje a través de la tradición y la innovación, un reflejo del espíritu británico que busca la autenticidad en cada sorbo. Con un compromiso firme hacia la sostenibilidad y la calidad, esta ginebra se convierte en un símbolo de lo que significa ser verdaderamente gourmet.
Realice una nueva búsqueda sobre su interés